sábado, 20 de junio de 2009

Abrir los ojos duele. Cuando escuchaste algo se queda incrustado en el cerebro, y vos podés taparte los oídos pero el sonido sigue ahí, no se calla. Aunque mires para otro lado, aunque te limpies, esa pintura roja se va a quedar ahí, recordándote eso que vos no querés recordar. Por algo lo rojo se usa para pintar lo prohibido, lo peligroso, porque el rojo llama la atención, el rojo aunque no quieras verlo lo ves. Lo loco que cuando vemos algo rojo en vez de alejarnos nos acercamos ¿y sabés por qué? Porque una vez que vimos ese rojo no podemos hacernos los distraídos y mirar para otro lado...

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